El otro día en una conversación post-Humanidades&Informática, una compañera humanista se etiquetó como "cibertorpe". A medida que se va construyendo este mundo de pliegues y de horizontes imperceptibles, el hombre se ve, en cierto modo, obligado a caminar o correr a la misma velocidad y dirección para no perderse. Crecen los medios que se muestran en soporte digital, gestiones que pueden resultar más directos a través de la web, aplicaciones y programas cuya única difusión original es via internet, etc
[Ejemplo anecdótico y en tiempo real: mi madre acaba de escribir www.hotmail.com en el "Spotify" pensando que era otro navegador]
Se nos hace creer que los caminantes cuyos pasos no siguen el ritmo de la evolución digital, también desaparecerán en un horizonte difuso. Depende de cómo se mire. Cada persona vive su realidad, integrado, paralelo, alejado o próximo a los distintos contextos que van estructurando las dinámicas de la sociedad. Estar dentro del mundo moderno digital o no, no es inherente a pertenecer a una burbuja obsoleta o no. A pesar de no encontrarse en el oleaje de las masas o en la matriz cibernética, existen vías alternativas para cubrir necesidades tanto básicas como telecomunicativas más allá del mar digital. Hay que respetar y no olvidar la existencia de los otros mundos que conforman nuestra sociedad, a pesar el protagonismo que pueda tener el digital.
He aquí, una página de utilidad a la hora de introducirse en el cosmos cibernético: http://www.cibertorpes.com/
:)
He aquí, una página de utilidad a la hora de introducirse en el cosmos cibernético: http://www.cibertorpes.com/
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Conozco una señora que pretendía poner la cara "B" de un compact disc... Sin embargo todo demuestra que a gran velocidad se impone la tecnología y a igual velocidad nos adaptamos a los cambios, por vertiginosos que parezcan.
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